Interesada por el mundo de la nutrición y la alimentación saludable, me ha llevado a ir investigando productos que consumimos diariamente.

He leído varios libros que son bastante prácticos en Nutrición y que creo que todos deberíamos leer, no se trata de volverse vegano, ni nada por el estilo sino de saber que comemos, cuando y porque como “ Mi dieta cojea” de Aitor Sanchez, “Vegetarianos con ciencia” de Lucía Martinez, entre otros.

Pues bien, me costó llegar a la 5ª edición conseguir el libro de Alvaro Vargas “Nutrición Práctica”. Veía sus pequeños vídeos que cuelga en la red y en su web, y me parecían prácticos y un buen canal de comunicación sencillo y breve. Comencé a leer su libro y entre otras cosas me llamó la atención las “bebidas vegetales”. Siempre me he fijado en lo que compro, leo bastante las etiquetas (esto todos deberíamos hacerlo)  y veo las grandes “mentiras” de lo que la gente compra sin saber. Pero bueno, me centraré sin desvariar en la leche, concretamente en las dos que consumo habitualmente soja y avena, ocasionalmente de arroz, y alguna vez de coco o almendra por hacer algún postre distinto. Hay que decir que soy intolerante a la lactosa, por este motivo es el principal que tomo este tipo de leche. Aparte no me gusta ya el sabor de la leche de vaca, sea sin lactosa o no. Y el motivo de cambiar… pues porque no todas son buenas para todo, y la de avena la suelo tomar por la mañana y de soja para mi mini vasito de leche antes de dormir. No se si lo haré bien o mal, pero alterno.

No voy a nombrar marcas porque no quiero que me denuncien, sólo diré después de mirar sus ingredientes y realizar una pequeña investigación cual es la que a mi juicio resulta la mejor calidad – precio del mercado. Y.. ¿Cuál creéis que es? Pues ni más ni menos que una marca blanca.

Se dice que las proporciones de soja que debe llevar una leche para que sea buena, porque al final su composición es agua y soja  o avena entre un 10 y un 15%. Pues bien, la leche de soja Hacendado y otra de sus marcas “económicas” que vende “Alitey” en el caso de la de avena, cumplen con las proporciones mínimas de sobra, y no solo eso, sino que no llevan absolutamente ningún azúcar ni aditivos añadidos, como otras marcas más conocidas.

Con esto no quiero hacer promoción de marcas, sino que os fijéis bien en lo que compramos, leáis las etiquetas y os recomiendo leer alguno de estos libros. Espero que este mini estudio, os sirva de algo a la hora de elegir al menos que compramos.

Disfrutar de la leche, ¡pero de calidad!