Hoy no era una carrera para disputar, era un inicio de temporada y un entreno con buenísima compañía, esa Mónica Ortin que en breve está dando guerra otra vez. El día pintaba bastante negro, y las perspectivas de barro, pero el tiempo se ha aliado y no ha llovido y apenas había barro. Eso con un temperatura perfecta y una buena organización nos han hecho disfrutar de una buena mañana de trail running.

Carrera Mularroya con 2 versiones:

Light 15k que para empezar sobra y otra un poquito más larga de 25 km que la reservamos para otro año, porque el circuito pintaba bien bonito.

En cuanto a la carrera era la primera del trofeo IZAS TRAIL SERIES, que dará que hablar una buena idea de juntar 3 carreras junto con el patrocinio de IZAS, una buena marca de ropa, que además tengo el gusto de poder entrenar con ella este año ( gracias por contar conmigo). Y sin mucho más lío. Decir en cuanto a la mañana que ha discurrido con un ritmo majo que nos ha permitido disfrutar del recorrido, con prácticamente la mitad de subida y la mitad de bajada. Sin tramos especialmente técnicos, pero con un repechín que aún duele un poco subiendo, llegado a este punto más alto, sólo quedaba soltar las piernas y dejarse caer hasta el último tramos de asfalto. Esta última recta hasta el pueblo de La Almunia, se hace laaargaaaaaa laaargaaaaa, porque parece que no llegas nunca. Pero tras este tramito, entrabamos en el pueblo con un tiempo de 1:12, ole! Para empezar no está mal.

Durante el recorrido, hemos disfrutado unos cuantos kilómetros de la compañía de Pascual Vargas, un crack en largas distancias y siempre con un reto en mente. Ahora trae entre manos “pedaladas contra la fibrosis quística”, y hemos colaborado aportando un pequeño granito de arena comprando unas camisetas.

Para terminar, esta prueba me encanta, porque preparan un pedazo almuerzo en el pabellón para corredores y acompañantes de 10. Sin duda una buena mañana con buenísima compañía. ¡El año que viene más y mejor!

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